sábado, 18 de febrero de 2017

Cómo podemos usar los peones xxx

Hoy vamos a analizar cómo usar a los peones sexuales de nuestra vida; sí, porque, aunque no lo imaginemos, algunas personas toman esa posición en nuestras relaciones de pareja, y a veces influyen en ella mucho más de lo que parece.



En ajedrez, el peón es la pieza de menos valor, que sólo puede avanzar en una dirección; pero conforme va avanzando la partida y va ganando posiciones, puede convertirse en la pieza que quiera, menos el rey. Si hacemos una analogía con nuestra vida, piensa por un momento en el porno casero, ese que todos vivimos y a veces nos desespera: muchas veces encontramos a personas que sienten una atracción por nosotros, pero en ese momento, por las circunstancias que sean, no les podemos corresponder. Y cuidado, porque podrían convertirse en un peón.

O también nos podríamos convertir nosotros, claro que sí. cuando estamos empeñados en llevarnos a alguien a la cama, nos empeñamos en hacernos notar y declarar nuestras intenciones a los cuatro vientos, no siempre con sutileza pues nos gusta que se sepa con exactitud qué pretendemos. Pero ¿y si adoptáramos la estrategia de un peón, nos iría mejor?

Bueno, un claro ejemplo de eso es el típico amigo que se convierte en confidente, sigue con derecho a roce, y casi se convierte en amante. Digo "casi" porque, como ya expliqué, el rey en este juego es el acto sexual, y es la única pieza en la que un peón no puede convertirse, como también dije. Entonces, ese amigo, en el caso del porno en vivo, sólo tienen dos opciones: quedarse a las puertas de su deseado objetivo, o intentar derrocar al rey con todas sus fuerzas.



En principio esta estrategia funcionaria en la gran mayoría de los casos, pero por supuesto existen algunas excepciones. Por ejemplo, en el caso de que nuestra reina sea una tía buena, tetona y con multitud de pretendientes, nuestra estrategia de peón debe estar muy bien pensada, y luego encontraríamos la dificultad de que seguramente tendríamos que competir con muchos otros adversarios, esto es, muchos más peones y piezas. La partida sería mucho más interesante entonces; con más opciones de perder, pero por supuesto con mucha más satisfacción si al final conseguimos el premio.

Otra excepción podría ser por ejemplo la complejidad de la relación que queramos tener con la persona elegida. Esta vez no habría que competir con gran cantidad de dificultades, sino con unas pocas pero con mucho peso. Imaginemos por ejemplo los casos de incestos xxx: cómo tirarse a una sobrina, a una prima, o en el mayor de los casos a una hermana. El peón tendría que avanzar muy lentamente, eso seguro, y además hacerlo solamente si está muy seguro de su movimiento, ya que hay que recordar que esta pieza no puede volver sobre sus pasos; así que no tiene más remedio que estar muy seguro de sus avances, si es que por fin se decide a avanzar.

Para mí, esta pieza, tanto en el juego como en la vida real, me resulta muy interesante, y es que me parece que en la vida es muy común encontrarte con gente que en un principio parece insignificante, pero que luego, y sin darte cuenta, puede hacerse muy importante e incluso imprescindible. Así que para lograr ese objetivo sexual que te has propuesto, la estrategia del peón es una de las más aconsejables: no es rápida, ni tampoco agresiva, pero si tienes paciencia es la que mejor resultado da a largo plazo. Ya todo depende de la prisa que tengas por alcanzar tu objetivo.

De todas formas en la vida las prisas nunca traen nada bueno, y la paciencia es la mejor virtud para aplicar. Claro que en el sexo no siempre podemos ser pacientes, porque a veces esa personas a la que deseamos nos quita el sueño, mucho más si vemos que nos la pueden ganar por la mano. Pero no os preocupéis; existen otras piezas con movimientos muy diferentes, y si estáis interesados en conocerlas un poco más, os espero muy pronto aquí, en ajedrezfma.es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario